3.-LIBERALISMO
Su concepción de la naturaleza del hombre y del orden social y político cimentó las bases sobre la que posteriores autores asumieron a la corriente liberal. Locke rechazó la idea de que la autoridad política fue concedida por Dios a Adán y transmitida por sucesión a sus descendientes.
Locke reconoce tres estratos del mundo: Dios, el hombre y las cosas. En este sentido, la relación entre los hombres estará definida en términos de igualdad natural mientras que la relación entre los hombres y la creación estará definida en términos de propiedad. La libertad, en consecuencia, será aquella condición en la que "cada uno ordena sus acciones y dispone sus posesiones y personas como juzga oportuno". La libertad opera, entonces, cuando la relación entre los hombres no obstaculiza la relación entre hombres y cosas, abriendo paso a su equiparación en términos del derecho a la propiedad privada. La propiedad privada corresponde al propio metabolismo humano: el hombre, al procurarse las cosas necesarias para la subsistencia, opera sobre la naturaleza mediante su trabajo, transformando los bienes colectivos de la creación en bienes privados.
En este contexto donde Locke definirá el pasaje del Estado de Naturaleza a la Sociedad Civil. En este sentido, a partir de una naturalización de la propiedad privada, Locke dará lugar a la precesión de la relación hombres-cosas respecto de la relación entre hombres. La persona queda entonces definida en términos de propiedad que, en su sentido amplio, incluye "vida, libertad y hacienda".
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